24/08/2026
Hay personas que dejan una huella que va mucho más allá de los resultados, de los partidos ganados o de los títulos conseguidos. Personas que, con el paso del tiempo, se convierten en una parte fundamental de la historia de un equipo. Y hoy nos toca despedir a una jugadora que durante tantos años fue parte fundamental de C.U.S.A. Fútbol Femenino.
Gracias por vestir estos colores con compromiso, pasión, esfuerzo y orgullo. Gracias por todo lo que aportaste dentro y fuera de la cancha, por cada partido, por cada momento compartido y por haber sido una gran compañera y una excelente jugadora. Pero, sobre todo, gracias por haber sido parte de este grupo y de esta familia.
Queremos destacar especialmente el esfuerzo y el compromiso que demostraste durante todos estos años. Viajar una y otra vez desde Arrecifes hasta Salto para estar presente partido tras partido no es algo menor. Es una muestra enorme de dedicación, de pasión y del amor que siempre sentiste por este equipo. Porque cuando realmente existen las ganas, el compromiso y el deseo de estar, no hay distancia que pueda impedirlo.
Tu historia con nosotros comenzó hace muchos años, siendo parte de Juana de Arco, y continuó durante cuatro años defendiendo la camiseta de C.U.S.A. En todo ese tiempo fuiste protagonista de una etapa inolvidable para nuestro fútbol femenino.
Fuiste parte de un equipo que logró algo enorme: convertirse en tricampeón. Un logro que no solo queda registrado en una estadística o en una copa, sino que representa años de trabajo, esfuerzo, sacrificio y compañerismo. Y vos fuiste parte de esa historia. Una historia que quedará para siempre en la memoria de C.U.S.A. y también en la historia del fútbol femenino de Salto.
Nos dejás muchísimos recuerdos: partidos, viajes, festejos, momentos difíciles, alegrías, enseñanzas y tantas experiencias compartidas. Pero, por encima de todo, nos dejás el cariño y el respeto de todos los que tuvimos la suerte de compartir este camino con vos.
Hoy toca despedirte como jugadora, pero queremos que tengas algo muy presente: las puertas de C.U.S.A. siempre van a estar abiertas para vos.
Porque una vez que se forma parte de esta familia, estos colores se llevan para toda la vida. Y vos ya sos parte de nuestra historia.
Gracias por cada partido.
Gracias por cada viaje.
Gracias por cada esfuerzo.
Gracias por cada vez que elegiste estar.
Gracias por haber defendido esta camiseta con orgullo.
Y gracias, sobre todo, por haber sido parte de este camino y por ayudarnos a construir una historia tan grande.
Te deseamos de corazón lo mejor en todo lo que venga. Ojalá la vida pueda devolverte, de alguna manera, todo lo que vos le diste a este club.
C.U.S.A. siempre va a ser tu casa.
Y vos, para nosotros, siempre vas a ser parte de esta familia.
Gracias por todo, Huevo. Yesica Leiva
¡Gracias por tanto y hasta siempre!