19/10/2025
Si hay un día en el que la maternidad de quienes, como yo, hemos perdido hijos se vuelve más palpablemente invisible, es el Día de la Madre.
Es un día de tanta complejidad emocional que resulta difícil de comprender, y mucho más aún, poner en palabras o encontrar en ellas un real significado.
Sería tan sencillo si el problema solo fuera que hoy se celebra a las mujeres que tienen algo que muchas de nosotras no. Si fuera simplemente un tema de envidia o resentimiento.
Pero no. Es mucho, muchísimo más hondo y complejo.
Aquellas mujeres que en este día no tenemos a nuestros niños en brazos vivimos con una parte del corazón que un día perdimos y que nunca jamás podrá ser reparado.
Debemos, y lo hacemos con sincera alegría, celebrar a las madres en nuestras vidas, mientras la angustia nos tironea para que miremos aquello que nos fue negado.
Sonreímos, felicitamos… y también nos preguntamos cómo sería, aunque solo fuera por un instante, estar del otro lado.
Ser receptoras de besos, de tarjetas escritas con torpes trazos. Poder, aunque sea por un día, experimentar ese sueño que tuvimos que dejar ir y que nos rompió en mil pedazos.
Porque si bien la alegría y el dolor pueden coexistir, y lo hacen diariamente, hoy más que nunca debemos darle lugar a eso que sentimos y no intentar negarlo.
A mis compañeras de camino quiero decirles que este también es nuestro día, aunque parezca que no tenemos derecho a celebrarlo.
Que nuestra maternidad se vuelve visible cuando dejamos de ocultar nuestro vacío y nos animamos a compartirlo, a sentirlo, a nombrarlo.
Que desde algún lugar, nuestros hijos e hijas nos miran y nos acompañan, secando nuestras lágrimas y regalándonos alguna señal de que el amor que nos conecta trasciende tiempo y espacio.
No será tal vez un día feliz, pero sí un día para recordar que ya somos madres, y como tales merecemos ser vistas, reconocidas y abrazadas, aunque el mundo decida no mirarnos, aunque la angustia nos gane a veces la partida, aunque vivamos cada día con un nido vacío en los brazos.
Jo Garner 🤍