07/01/2021
Lo que popularmente se ha denominado “dieta Paleolítica” o “dieta Paleo” es un patrón dietético basado en no comer productos de la agricultura, por lo que se centra en el consumo de carne, pescado, huevos, frutos secos, frutas y verduras. Esta dieta se promueve en todo el mundo para mejorar la salud intestinal, sin embargo, excluye los cereales y los lácteos.
Si bien la ingesta total de fibra dietética puede mantenerse en una dieta Paleo mediante el consumo de frutas y verduras, la exclusión de cereales integrales y legumbres altera el perfil de fibra consumida y da como resultado una reducción de la ingesta de almidón resistente. Además, la eliminación de las fuentes proteicas de cereales, lácteos y legumbres significa que la mayoría de proteína ingerida es de origen animal, lo que puede aumentar las concentraciones de TMAO, lo cual quizás no sea saludable. Por otro lado, puede empeorar la microbiota intestinal con menor abundancia de bacterias beneficiosas.
En tal sentido, los datos presentados por Genoni et al 2020 concluyen que la dieta Paleo a largo plazo puede no ser beneficiosa para la salud intestinal y no apoyan la justificación para excluir los cereales integrales. Ello se debe a que la composición de la microbiota derivada de una dieta baja en carbohidratos y alta en grasa puede no ser beneficiosa para la salud a largo plazo.
Todo esto quedaría invalidado, claro, si realmente definimos lo que debería de ser una dieta Paleo real (dieta evolutiva) y no lo que comercialmente se ha vendido como “Paleodieta”. De lo que se trata en la nutrición evolutiva es de imitar en lo posible el patrón alimenticio que el ser humano ha tenido durante su evolución como especie, y hay que tener en cuenta que esta dieta variaba mucho dependiendo de la geografía, la estación del año, etc. Por ello, es un error interpretar la “paleodieta” como una dieta alta en proteína y rica en carne o pensar que es una dieta baja en carbohidratos y alta en grasa. La dieta Paleo no concreta macronutrientes.
Fuente: Ismael Galancho Reina, experto en Nutrición Deportiva.