16/01/2023
La condición física de un futbolista, es parte de sí misma dentro del deporte, tiene vida propia, es un eslabón de la cadena, metafóricamente lo entiendo como un átomo de hidrógeno en la molécula del agua (H2O), si se separan deja de ser agua. El deporte mismo necesita de la condición física de los deportistas para poder funcionar, para poder vivir, para poder competir e intentar ser mejor que el rival. Abordando una u otra metodología de entrenamiento, cambiando la nomenclatura para hablar de lo mismo, para “actualizarse”, para seguir modelos que en su momento parecieron reformar el pensamiento que se traía por décadas, incluso escritos y propuestos por grandes entrenadores del futbol mundial. Entender que la condición física puede ser integrada desde los aspectos más específicos del entrenamiento, integrar el control y análisis de la frecuencia cardiaca, de los datos del GPS a ejercicios con balón, en espacios reducidos, medio o amplios son aspectos que refuerzan y necesitan de sí mismo exigencia física de los futbolistas. Intentar contextualizar la planificación del entrenamiento hacia la especificidad del deporte en cuestión es lo que muchos no logran entender. Esa simbiosis que existe entre lo técnico/táctico y la condición física de cada uno de los actores forman parte del juego. Y todas ellas se trabajan, de momentos unidas, de momentos separadas, de momentos alternados, pero siempre en todas las metodologías de entrenamiento que hoy existen podemos visualizar en algún momento la preparación física que realizan. Quizás algunos no se animen a llamarla así para no estar “desactualizado”. Llamen como lo llamen. La preparación física del futbolista o preparación del futbolista, es Inevitablemente una necesidad.