05/10/2016
Levantarse o caerse. Esa es la cuestión que envolvió la vida del crack boquense en los últimos 6 meses.
Sufrir dos lesiones en tan poco tiempo y, encima, en el mismo lugar no es cosa de todos los días. Y menos si se trata de la rotura del tendón de Aquiles, dolor insoportable si los hay, el cual se rompe sin fricción alguna y de manera inesperada. Esto le ocurrió a Fernando Gago el último año de su carrera y frente a River Plate ambas veces. Si esto no es pura coincidencia, díganme como quieren calificarlo.
Volver de una seria lesión no es para cualquiera. Es para los valientes y mentalmente fuertes. Este es el presente del ex futbolista del Atlético Madrid, quien padeció un sinfín de contrapuestos físicos a lo largo de su rica y extensa trayectoria profesional en Argentina y Europa, más la Selección Argentina.
Puntualizando en el tema retorno a las canchas, Guillermo Barros Schelotto piensa a Gago en su posición natural, de volante central acompañado de otro con más quite. “Pintita” reúne dicha cualidad pero le agrega visión de juego, pase preciso al pie y sacrificio para ocupar bien los espacios ante los ataques contrarios.
Cada vez que el ex Valencia se puso la camiseta auriazul, no le pesó en lo absoluto y rindió casi siempre de manera acorde a lo que la historia de Boca demanda. Pocos son los futbolistas que son considerados imprescindibles en un esquema o que pueden variar uno estando o no en cancha. Bueno, Gago es uno de ellos.