23/03/2026
El cambio de estación no es solo una cuestión de clima.
También cambia cómo responde el caballo por dentro.
En la transición de verano a otoño, el metabolismo se adapta: baja la sudoración, cambia el gasto energético, empieza el recambio de pelaje y puede alterarse la digestión.
Por eso, lo que funcionaba hace unas semanas… hoy puede necesitar un ajuste.
La alimentación vuelve a ser clave para acompañar estos cambios sin perder condición, rendimiento ni bienestar. No se trata de dar más, sino de dar mejor, según el momento.
En Fortaleza trabajamos para eso:
entender cada etapa y ajustar la nutrición para que el caballo siga rindiendo al máximo, incluso cuando todo cambia.
Si tenés dudas sobre cómo ajustar la dieta en esta transición, escribinos.
Te ayudamos a encontrar el equilibrio justo. 💪🐎